“EL AMOR ES EL QUE
SALVA; NO LA SOLA PRACTICA DE LOS PRECEPTOS.”
Antes de rezar
la oración Mariana del Ángelus con varios miles de fieles y peregrinos reunidos
en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco recordó que en la Liturgia de este
domingo se lee el capítulo 15 del Evangelio de San Lucas, con tres parábolas de
LA MISERICORDIA: la de la oveja perdida, la de la moneda perdida, y la del hijo
“pródigo."
Y explicó que
estas tres parábolas hablan de la ALEGRIA DE DIOS, QUE ES PERDONAR. En el
perdón ESTA TODO EL EVANGELIO Y EL CRISTIANISMO, dijo también el Obispo de Roma
en una mañana lluviosa destacando que no se trata de ostentar buenos
sentimientos, SINO MISERICORDIA.
Por esta razón
el Papa recordó una vez más que Jesús es TODO MISERICORDIA y que la
misericordia es la VERDADERA FUERZA que puede SALVAR al hombre y al mundo del
“cáncer” del pecado, del mal moral y espiritual. Puesto que SOLO EL AMOR llena
los vacíos, los abismos negativos que el mal abre en los corazones y en la
historia.
El Santo Padre
también advirtió acerca del peligro que implica nuestra presunción de ser
“justos”, DE JUZGAR A LOS DEMAS e incluso a Dios, porque pensamos que Él
debería CASTIGAR a los pecadores y CONDENARLOS a muerte, EN LUGAR DE PERDONAR.
“¡Entonces sí –exclamó
el Papa– que corremos el riesgo de permanecer fuera de la casa del Padre!”. Y
destacó que “si vivimos según la ley del ‘ojo por ojo, diente por diente’, no
salimos de la espiral del mal.
TEXTO COMPLETO
DEL PAPA FRANCISCO ANTES DE REZAR EL ANGELUS.
Queridos
hermanos y hermanas,
En la Liturgia
de hoy se lee el capítulo 15 del Evangelio de Lucas, que contiene las tres
parábolas de la MISERICORDIA: la de la oveja perdida, la de la moneda perdida,
y después la más amplia de todas las parábolas, típica de San Lucas, la del
padre de los dos hijos, el hijo “pródigo” y el hijo QUE SE CREE JUSTO; QUE SE
CREE SANTO.
Todas estas
tres parábolas hablan DE LA ALEGRIA DE DIOS. Dios es gozoso, es interesante
esto, Dios es gozoso, y ¿cuál es la alegría de Dios? LA ALEGRIA DE DIOS ES
PERDONAR, ¡la alegría de Dios es perdonar!
Es la alegría
de un pastor que encuentra a su ovejita; la alegría de una mujer que encuentra
su moneda; es la alegría de un padre que vuelve a recibir en casa al hijo que
se había perdido, que estaba como muerto y ha vuelto a la vida. Ha vuelto a
casa.
¡Aquí está
TODO EL EVANGELIO, aquí, eh, aquí está todo el Evangelio, ESTA EL CRISTIANISMO!
¡Pero miren que no es sentimiento, no es “ostentación de buenos sentimientos”!
Al contrario, LA MISERICORDIA ES LA VERDADERA FUERZA que puede salvar al hombre
y al mundo del “cáncer” que es el pecado, el mal moral, el mal espiritual.
SOLO EL AMOR
llena los vacíos, los abismos negativos que el mal abre en el corazón y en la
historia. SOLO EL AMOR PUEDE HACER ESTO. Y ésta es LA ALEGRIA DE DIOS.
Jesús es TODO
MISERICORDIA, Jesús es TODO AMOR: es Dios hecho hombre. Cada uno de nosotros,
cada uno de nosotros es esa OVEJA PERDIDA, ESA MONEDA PERDIDA, cada uno de
nosotros es ESE HIJO QUE HA DESPERDICIADO su propia libertad siguiendo IDOLOS
FALSOS, ESPEJISMOS DE FELICIDAD Y HA PERDIDO TODO.
Pero Dios NO
NOS OLVIDA, el Padre NO NOS ABANDONA JAMAS. Pero es un Padre PACIENTE, nos
espera siempre. RESPETA nuestra libertad, pero permanece siempre fiel. Y cuando
volvemos a Él, nos acoge como hijos, en su casa, porque no deja jamás, ni
siquiera por un momento, de esperarnos, con amor.
Y su corazón
ESTA DE FIESTA por cada hijo que vuelve. Está de fiesta porque es alegría. DIOS
TIENE ESTA ALEGRIA, cuando uno de nosotros, pecadores, va a Él y pide su
perdón.
¿CUAL ES EL
PELIGRO? Es que nosotros PRESUMIMOS que somos justos, Y JUZGAMOS a los demás.
Juzgamos también a Dios, porque pensamos que DEBERIA DE CASTIGAR a los
pecadores, CONDENARLOS a muerte, EN LUGAR DE PERDONAR.
Entonces sí
que corremos el riesgo de permanecer fuera de la casa del Padre! Como ese
hermano mayor de la parábola, que EN LUGAR DE ESTAR CONTENTO porque su hermano
ha vuelto, SE ENOJA con el padre que lo ha recibido y hace fiesta.
Si en nuestro
corazón NO HAY MISERICORDIA, LA ALEGRIA DEL PERDON, NO ESTAMOS EN COMUNION CON
DIOS, incluso si observamos todos los preceptos, porque es EL AMOR EL QUE
SALVA, no la sola práctica de los preceptos. ES EL AMOR POR DIOS Y POR EL
PROJIMO lo que da cumplimiento a todos los Mandamientos.
Y esto es el
AMOR DE DIOS, SU ALEGRIA: PERDONAR. Nos espera siempre. Quizá alguien tiene en
su corazón algo grave, pero he hecho esto, he hecho aquello, Él te espera, Él
es Padre. Siempre nos espera.
Si nosotros vivimos
según la ley del “ojo por ojo, diente por diente," JAMAS salimos de la espiral
del mal. El Maligno es astuto, y NOS HACE CREER que con nuestra justicia humana
podemos salvarnos y salvar al mundo.
En realidad,
¡sólo la justicia de Dios nos puede salvar! Y la justicia de Dios se ha
revelado en la Cruz: la Cruz es el juicio de Dios sobre todos nosotros y sobre
este mundo.
¿PERO COMO NOS
JUZGA DIOS? ¡Dando la vida por nosotros! He aquí el ACTO SUPREMO DE JUSTICIA
que ha vencido de una vez para siempre al Príncipe de este mundo; y este ACTO
SUPREMO DE JUSTICIA es precisamente también el ACTO SUPREMO DE MISERICORDIA.
Jesús NOS
LLAMA A TODOS a seguir este camino: “SEAN MISERICORDIOSOS COMO SU PADRE ES
MISERICORDIOS.” (San Lucas 6, 36).
Yo les pido
una cosa ahora. En silencio, todos, PENSEMOS, cada uno PIENSE EN UNA PERSONA
CON LA QUE NO ESTAMOS BIEN, CON LA CUAL ESTAMOS ENOJADOS Y QUE NO LA QUEREMOS.
Pensemos en esa persona y en silencio en este momento OREMOS POR ESTA PERSONA Y
seamos MISERICORDIOSOS con esta persona.
Invoquemos
ahora la intercesión de María, Madre de Misericordia, AMEN.
Papa
Francisco.
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