Friday, February 28, 2014

"YA NO TE QUEJES; AGRADECE Y VALORA."



“YA NO TE QUEJES; AGRADECE Y VALORA.”

“Feliz Viernes para todos! Meditemos hoy los Misterios Dolorosos! En Santiago 5, del 9 al 12, la Palabra de Dios nos dice entre otras cosas: “…No se quejen los unos con los otros para no ser condenados.” 

Palabra de Dios-------------------Te alabamos, Señor.

Si tan solo alguien nos hubiera hablado de esto antes, quizá muchos matrimonios se hubieran salvado y restaurado. Quizá hubiera podido salvar o restaurar la relación con mis hijos, con mi hija, con mi hijo, con mis padres, con mis hermanos. 

Quizá no hubiera lastimado o herido a los demás, amigos, familiares, hermanos en Cristo, vecinos, con mis palabras y acciones de desamor, de pecado, de división, de egoísmo, etc.

Y todo porque en vez de QUEJARME, NUNCA AGRADECI A DIOS por mi familia, por mi Esposo, por mi Esposa, por mis hijos, por mis padres, por mis amigos, por mis hermanos de la Iglesia, por mis compañeros de trabajo, por mis vecinos, NUNCA LOS VALORE!

Todo lo que hicimos fue QUEJARNOS Y QUEJARNOS! NUNCA pudimos ver las cualidades hermosas, Divinas que el mismo Dios había puesto en las personas que Dios puso en mi camino o me dio como familia, como amigos, como vecinos. No pudimos amarlas, comprenderlas, valorarlas, perdonarlas y perdimos la oportunidad de Santificación que Dios me ofrecía por medio de cada una de ellas!

Ya no nos quejemos, más bien, AGRADEZCAMOS A DIOS por nuestra familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, por nuestros hermanos y hermanas de la Iglesia. VALOREMOLOS Y AMEMOLES COMO JESUS NOS LO PIDE! (San Juan 15, 12).

Dios nos LIBERARA de todas esas cargas pesadísimas de preocupaciones, de dolores de cabeza crónicos, de problemas de nervios, del corazón o derrames cerebrales. POR QUE? Porque detrás de las QUEJAS, se esconde el enojo, la Ira y el Descontento en nuestro interior y eso es lo que nos enferma de alma y cuerpo; de mente y de nuestro corazón.

“APRENDAMOS A AGRADECER, AMAR Y VALORAR A TODAS LAS PERSONAS QUE DIOS PONE EN NUESTRA VIDA, AMEN!!!”

Thursday, February 27, 2014

"EL AMOR DE DIOS SANA MIS MIEDOS."



“EL AMOR DE DIOS SANA MIS MIEDOS.”

“Muchos tenemos miedos o fobias por experiencias pasadas, porque se burlaron de nosotros en nuestra época de estudiantes, por películas de horror a las cuales fuimos expuestos desde una temprana edad. 

Así muchos, tenemos miedo de la oscuridad, de la gente o de cierta gente, del agua, de las alturas, de los payasos, de un maestro exigente o perfeccionista, de dormir porque piensan que no volverán a despertar, de una cirugía médica, de ir al doctor, miedo de la lluvia, de los truenos y relámpagos, etc.

Pidamos a Dios en oración por la sanación de nuestra mente y de nuestro corazón. Entreguémosle todo miedo o fobias a Él y vivamos en Fe y Confianza en El. Entender las cosas y porque sucedieron.
Perdonar si tenemos que perdonar a quienes nos maltrataron, abusaron, o se burlaron y que crearon “inseguridad, miedo, aislamiento de los demás, temor a la oscuridad, agua, mar, truenos, lluvia, a la gente, etc.”

La Palabra de Dios nos dice  en la 1 Carta de San Juan 4, 18 “En el Amor no hay lugar para el temor: al contrario, el Amor perfecto elimina el temor, porque el temor supone un castigo, y el que teme no ha llegado a la plenitud del Amor.

19 Nosotros amamos porque Dios nos Amó primero. 20 El que dice: “Amo a Dios,” y no ama a su hermano, es un mentiroso. ¿Cómo puede amar a Dios, a quien no ve, el que no ama a su hermano, a quien ve? 

21 Este es el Mandamiento que hemos recibido de El: “el que ama a Dios debe amar también a su hermano.”

Cuando comenzamos a “AMAR COMO DIOS NOS LO PIDE, EL TEMOR, LOS MIEDOS, LAS FOBIAS, IRAN DESARARECIENDO.”

El miedo nace de una experiencia de desamor sufrido que creó en nosotros una “inseguridad, un desaliento, un engaño, una desilusión, desconfianza, aislamiento.”

“AMEMOS A DIOS Y AMEMOS A NUESTRO PROJIMO; SOLO ASI EL MIEDO Y TODAS SUS CONSECUENCIAS DESAPARECERAN COMO LA NEBLINA ANTE LOS RAYOS DEL SOL, AMEN!

Tuesday, February 25, 2014

"NO HAY SANTIFICACION SIN CARGAR LA CRUZ."



“NO HAY SANTIFICACION SIN CARGAR LA CRUZ.”

Pero que significa “cargar la Cruz” en mi vida? Personalmente lo entendí hasta que un día, mientras llevaba a mi hijo a su cita con el Medico, en el Hospital de Niños de Los Ángeles, vi como una madre cargaba a su hijo incapacitado a la cita con el médico.

La Cruz de aquella madre era “su hijo incapacitado; con una enfermedad terrible, quizá desconocida, en donde el hijo dependía totalmente de su madre.” Vi el amor de aquella madre por su hijo al cargarlo. Ella lo llevaba, asegurado a sus brazos, como abrazándolo, aceptándolo, amándolo. Aquella madre no se avergonzaba de la “incapacidad física de su hijo o de su enfermedad.”

Ella lo abrazaba y cuidaba que no cayera. Aquella madre “se había negado a sí misma, cargaba con su Cruz y seguía a Cristo,” COMO? Aceptando a su hijo, apoyándolo, cuidándolo, llevándolo a las citas médicas a pesar de las inconveniencias. Aceptando a su hijo con su “enfermedad y negándose a sí misma para olvidarse de ella y dedicarse enteramente al cuido de su amado hijito…”

ABRAZAR LA CRUZ; AMARLA, CARGARLA significa aceptar esa condición de adversidad física o material que no cambia a pesar de haber hecho todo lo posible por cambiarla o de haber consultado a diferentes médicos, de haber probado diferentes tratamientos.

Muchas veces esa CRUZ es para cierto tiempo; otras veces puede ser permanente. Lo importante es APRENDER A ACEPTARLA PARA LUEGO AMARLA. SI LA AMO, LA ABRAZARE como Jesús me lo pide en San Marcos 8, 34 Entonces Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: “El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.

35 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará. 36 ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida?

37 ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida? 38 Porque si alguien se avergüenza de Mí y de Mis Palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del Hombre se avergonzará de él cuando venga en la Gloria de su Padre con sus santos ángeles.”

Hay hombres que dejan a sus esposas porque “se les diagnosticó una enfermedad grave o terminal.” Ese hombre no “aceptó, no abrazó, no se negó a sí mismo, no amó, no quiso cargar su Cruz.”

Lo mismo puede suceder con la Esposa cuando es al esposo a quien se le diagnosticó con alguna enfermedad grave. Esto puede ser motivo para que “uno deje al otro porque no quiere “aceptar, negarse a sí mismo para cargar la Cruz y seguir a Jesús.

Esta realmente es una prueba de nuestro amor por Jesús: “El negarnos a nosotros mismos, cargar con nuestra Cruz y seguirlo.”

También se da a nivel personal, cuando somos nosotros los que hemos sido diagnosticados con alguna enfermedad grave o terminal. Hemos pedido la ayuda de Dios, los médicos han hecho lo que tenían que hacer, pero sigo igual o peor.

Si nos toca negarnos a nosotros mismos, cargar con nuestra Cruz todos los días, y seguir a Cristo aun en medio del dolor, del cansancio o de los sufrimientos, HAGAMOLO AMANDO, ACEPTANDO Y ABRAZANDO NUESTRA CRUZ. Nuestra santificación esta en Ella, Amen.

La aceptación de nuestra Cruz, fuere cual fuere, nos dará alivio, veremos nuestra vida y nuestro sufrimiento o dolor desde la PERSPECTIVA DE DIOS y eso NOS DARA PAZ Y TRANQUILIDAD INTERIOR para afrontar todo tipo de obstáculos “desalentadores” que se presenten, AMEN.”

OREMOS,

“Señor Jesús, ayúdanos a entender este llamado Tuyo para “negarnos a nosotros mismos, cargar gustosamente nuestra Cruz y seguirte, Señor.” Ayúdanos a ACEPTAR las cosas que no podemos cambiar y que Tú, Señor, permites que sigan en nuestra vida.

Ayúdanos a ACEPTAR NUESTRA CRUZ a cada momento y llénanos de Tu Paz maravillosa que sobrepasa toda comprensión o sabiduría humana. Señor Jesús, en Tus Manos encomiendo mi salud y la salud de mi familia, y la de todos aquellos que puedan estar enfermos en este momento, AMEN.”

Monday, February 17, 2014

"HIPOCRECIA NO; AMOR Y VERDAD SI."



“HIPOCRECIA NO; AMOR Y VERDAD SI.”

“En el Santo Evangelio, según San Marcos, capítulo 8, del 11 al 13, la Palabra de Dios nos dice entre otras cosas que “los Fariseos ponían a prueba a Jesús, pidiéndole una señal. Qué significa la palabra Fariseo? Quiénes eran los Fariseos?  
    
   1. Relativo a la secta Judía, surgida en el s. ii a. C., que se caracterizaba por observar con austeridad y rigor la Ley de Moisés, y que en tiempos de Jesucristo era la forma dominante de la religión hebrea: Jesús criticó a los fariseos por su hipocresía.
  
      2. Persona que es hipócrita y finge una moral, sentimientos o creencias religiosas que no tiene.

Los Fariseos eran personas preparadas y que conocían la Ley de Moisés muy bien y la observaban con austeridad y rigor. Tenían poder político también. Es decir, eran personas preparadas y con mucha influencia o poder en el área política y religiosa de Israel. Al ver a Jesús y toda la gente que le seguían, ellos se llenan de envidia, enojo, malestar, egoísmo y ven a Jesús como enemigo.

Quizá sentían que Jesús les quitaría algo; sus posiciones político-religiosas, su poder e influencia; ya que pensaban a nivel terrenal y de conveniencia para sus intereses políticos y religiosos. Y lógicamente, no aceptarían ninguna palabra que no les conviniera o algo diferente a sus creencias. No aceptarían otra manera de pensar o de ver las cosas; si a ellos no les afectaba o no les convenía.

Que pasa o que sienten contra Jesús y el Santo Evangelio? Se sienten amenazados y comienzan a ver o ven a Jesús como enemigo y por eso lo ponen a prueba, le ponen trampas para salvaguardar sus posiciones, credibilidad. Si Jesús caía, ellos tendrían evidencias para acusarlo, juzgarlo y condenarlo. Es decir: DESHACERSE DE EL PARA PROTEGER LO QUE MAS LES CONVENIA.

Muchas veces nosotros somos así también: PENSAMOS Y ACTUAMOS COMO LOS FARISEOS. Tenemos miedo de ese cambio Espiritual que Dios quiere obrar en nosotros, pero no lo dejamos y buscamos miles y miles de excusas para justificar el no querer “venir a Jesús y aceptar Su Palabra en nuestro corazón y en nuestra vida.”

Por qué? Porque ya nos acostumbramos a nuestra propia manera de pensar, de ver y de hacer nuestras cosas y nadie me va a cambiar. Ya nos acostumbramos al placer del pecado en sus múltiples facetas, nos gustó y ahora no lo puedo o no quiero dejarlo. Y como Jesús me invita; me dice que lo deje; lo vemos a Él como un intruso, un desconocido, como nuestro enemigo…

Muchas veces queremos hacer las cosas a nuestra conveniencia; a nuestro propio antojo y no tomamos en cuenta el consejo o la Palabra de Dios para pensar, ver y hacer las cosas a la manera de Jesús. 

Estamos actuando como aquellos Fariseos que atacaban a Jesús y lo criticaban. El deseo de poder, de conveniencia y placer había endurecido y cerrado su corazón a las Palabras de Jesús…

La persona que ya se acostumbró a “vivir presa de los vicios y adicciones; la mujer o el hombre que es infiel, y no le importan las heridas que causa en su Esposa, hijos y familia; el líder que se apoderó de un puesto en la Iglesia y le duele dejarlo; le mortifica porque ya no será el centro de atracción o atención.

La persona que cree que por ir a la Confesión, ya está limpia de pecado, pero no quiere perdonar a quienes les han ofendido, o pedir perdón a quienes ha ofendido. Quienes damos consejos de Dios, Evangelizamos, oramos por los enfermos y Predicamos la Palabra de Dios, pero no la vivimos… 

Qué ha pasado? HEMOS ENDURECIDO NUESTRO CORAZON A JESUS Y A SU PALABRA; LO VEMOS COMO A NUESTRO ENEMIGO PORQUE NOS PEDIRA QUE CAMBIEMOS DE VIDA SI QUEREMOS SEGUIRLE!

La persona que sirve en la Iglesia y sigue sin casarse por la Iglesia ha buscado miles y miles de excusas o razones para no hacerlo y justificarse para no sentirse mal. Esa persona se engaña a sí misma y con su testimonio engaña a quienes les siguen y ellos, lastimosamente, harán lo mismo, creyendo que están bien. Como dice la Palabra, un ciego guiando a otros ciegos. Todos caerán al abismo!

Aquellos Fariseos pedían una señal de parte de Jesús y Él les dice: “Por qué esta generación pide un signo? Les aseguro que no se les dará ningún signo.” Porque Jesús conocía la dureza y cerrazón de sus corazones y ante esto no hay milagro o señal que convenza a los duros de corazón. Siempre buscaran miles de excusas para justificar sus actos para no dejar sus vidas de vicios y pecados para venir a Jesús quien quiere darnos lo mejor de lo mejor: VIDA ABUNDANTE AQUÍ Y LA VID A ETERNA AL MORIR.

OREMOS:

“Señor, Jesús, he vivido como esos Fariseos, pidiéndote una señal para creer. Mi corazón se ha endurecido y cerrado a Ti y a Tu Santa Palabra que es VIDA. Señor, perdóname, por actuar y pensar a mi propia conveniencia; hipócritamente; engañándome a mí mismo/misma. Señor, no hay peor cosa que engañarse a sí mismo.

Dame un corazón nuevo, Señor Jesús. Un corazón humilde, sencillo, dócil, paciente; lleno de Tu Amor y de Ti, Señor. Te necesito en mi vida.
Libérame de todos los vicios y pecados que me esclavizan, me atormentan y me alejan más y más de Ti. Sáname y libérame, Señor, Jesús. Quiero ser una nueva persona en Ti, Señor.

Toca mi corazón para vivir una vida llena de Tus Sacramentos y unida a Tu Santa Iglesia Católica para así dar testimonio a mi familia, a mis hijos, a los demás de que Tú vives en mí. Te lo pido con todo mi corazón, Jesús, Rey de Misericordia, AMEN.”