Tuesday, February 25, 2014

"NO HAY SANTIFICACION SIN CARGAR LA CRUZ."



“NO HAY SANTIFICACION SIN CARGAR LA CRUZ.”

Pero que significa “cargar la Cruz” en mi vida? Personalmente lo entendí hasta que un día, mientras llevaba a mi hijo a su cita con el Medico, en el Hospital de Niños de Los Ángeles, vi como una madre cargaba a su hijo incapacitado a la cita con el médico.

La Cruz de aquella madre era “su hijo incapacitado; con una enfermedad terrible, quizá desconocida, en donde el hijo dependía totalmente de su madre.” Vi el amor de aquella madre por su hijo al cargarlo. Ella lo llevaba, asegurado a sus brazos, como abrazándolo, aceptándolo, amándolo. Aquella madre no se avergonzaba de la “incapacidad física de su hijo o de su enfermedad.”

Ella lo abrazaba y cuidaba que no cayera. Aquella madre “se había negado a sí misma, cargaba con su Cruz y seguía a Cristo,” COMO? Aceptando a su hijo, apoyándolo, cuidándolo, llevándolo a las citas médicas a pesar de las inconveniencias. Aceptando a su hijo con su “enfermedad y negándose a sí misma para olvidarse de ella y dedicarse enteramente al cuido de su amado hijito…”

ABRAZAR LA CRUZ; AMARLA, CARGARLA significa aceptar esa condición de adversidad física o material que no cambia a pesar de haber hecho todo lo posible por cambiarla o de haber consultado a diferentes médicos, de haber probado diferentes tratamientos.

Muchas veces esa CRUZ es para cierto tiempo; otras veces puede ser permanente. Lo importante es APRENDER A ACEPTARLA PARA LUEGO AMARLA. SI LA AMO, LA ABRAZARE como Jesús me lo pide en San Marcos 8, 34 Entonces Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: “El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.

35 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará. 36 ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida?

37 ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida? 38 Porque si alguien se avergüenza de Mí y de Mis Palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del Hombre se avergonzará de él cuando venga en la Gloria de su Padre con sus santos ángeles.”

Hay hombres que dejan a sus esposas porque “se les diagnosticó una enfermedad grave o terminal.” Ese hombre no “aceptó, no abrazó, no se negó a sí mismo, no amó, no quiso cargar su Cruz.”

Lo mismo puede suceder con la Esposa cuando es al esposo a quien se le diagnosticó con alguna enfermedad grave. Esto puede ser motivo para que “uno deje al otro porque no quiere “aceptar, negarse a sí mismo para cargar la Cruz y seguir a Jesús.

Esta realmente es una prueba de nuestro amor por Jesús: “El negarnos a nosotros mismos, cargar con nuestra Cruz y seguirlo.”

También se da a nivel personal, cuando somos nosotros los que hemos sido diagnosticados con alguna enfermedad grave o terminal. Hemos pedido la ayuda de Dios, los médicos han hecho lo que tenían que hacer, pero sigo igual o peor.

Si nos toca negarnos a nosotros mismos, cargar con nuestra Cruz todos los días, y seguir a Cristo aun en medio del dolor, del cansancio o de los sufrimientos, HAGAMOLO AMANDO, ACEPTANDO Y ABRAZANDO NUESTRA CRUZ. Nuestra santificación esta en Ella, Amen.

La aceptación de nuestra Cruz, fuere cual fuere, nos dará alivio, veremos nuestra vida y nuestro sufrimiento o dolor desde la PERSPECTIVA DE DIOS y eso NOS DARA PAZ Y TRANQUILIDAD INTERIOR para afrontar todo tipo de obstáculos “desalentadores” que se presenten, AMEN.”

OREMOS,

“Señor Jesús, ayúdanos a entender este llamado Tuyo para “negarnos a nosotros mismos, cargar gustosamente nuestra Cruz y seguirte, Señor.” Ayúdanos a ACEPTAR las cosas que no podemos cambiar y que Tú, Señor, permites que sigan en nuestra vida.

Ayúdanos a ACEPTAR NUESTRA CRUZ a cada momento y llénanos de Tu Paz maravillosa que sobrepasa toda comprensión o sabiduría humana. Señor Jesús, en Tus Manos encomiendo mi salud y la salud de mi familia, y la de todos aquellos que puedan estar enfermos en este momento, AMEN.”

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