“CARTA PARA UNA HIJA.”
Mujer, esta carta es para ti. No te la
envío yo, viene de alguien mucho mejor...
Querida Hija Mía:
Sé cuán abrumada te sientes. La carga
es tan pesada que a veces sientes que no podrás continuar. El peso de las
responsabilidades es tanto que a veces no tienes tiempo ni para descansar.
Se ha hecho difícil seguir el camino
sin mirar atrás, tú sabes que la mejor decisión que tomaste ha sido formar una
familia, ser esposa y madre y sobre todo servirme y creer en mí; aunque
agotada, no te has rendido.
Yo soy tu Padre, el que te sostiene,
quien nunca te ha dejado sola. Aunque no lo logres ver ahora, mis pensamientos
y mis caminos son más altos que los tuyos. Mi gracia ha sido derramada sobre
ti, yo te he dado las armas para que pelees y ganes esta batalla.
El día de hoy quiero que sientas mi
Espíritu Santo inundando tu vida, fortaleciéndote, infundiendo nuevos alientos,
depositando una alabanza nueva. Hoy quiero darte con esta carta un refrigerio
especial a tu alma para que puedas recibir la paz que sobrepasa el
entendimiento y se sobrepone a las circunstancias.
No hay nada imposible para mí. Conozco
cada detalle, lo que te preocupa, lo que callas, lo que mi pides y lo que
esperas. Recibirás respuestas, y si eres fiel a mi palabra y a mis mandatos, experimentarás
mi gloria, cantarás victoria.
¡No temas, esfuérzate y sé valiente!
Cobra ánimo, no desfallezcas. Yo renuevo y depósito de mi aceite sobre tu vida;
unción fresca y gozo en medio de la prueba. Tú no estás sola, yo estoy contigo
todo el trayecto.
Cada palabra que he dicho será
cumplida. A los tuyos los tengo en el hueco de mi mano. Están a salvo, están seguros.
Yo he de suplir todo cuanto falte, si cumples con tu misión y la aceptas tú
serás testigo de mi provisión. Tú me has buscado, pero yo te he buscado aún
más.
Miro tu corazón y quiero que sepas que observo y enjugo cada una de tus
lágrimas.
Se lo que hay en tu corazón y conozco
de donde provienen todas tus amarguras. Esfuérzate todos los días por agradarme
y después descansa en mi presencia y espera con tranquilidad la bendición que
habrás de recibir.
Hija mía, hoy quiero preguntarte ¿cómo
te van las cosas? hace tanto tiempo que no hablamos largamente. Te envío esta
carta, porque, aunque te he dicho muchas veces y de muchas maneras que te amo,
una más no te hará daño. ¿Sabes lo que siento por ti y lo que pienso en ti?
Te conozco desde que naciste. ¡Ya antes,
cuando estabas en el seno de tu madre! Tú quizás no te has dado cuenta, pero
siempre he estado contigo, nunca jamás te he abandonado. ¿Cómo hubiera podido
hacerlo, si tú eres mi mejor obra, mi alegría y mi compañía, mi hija, en quien
se complace mi Espíritu? Sí, no puedo dejar de pensar en ti.
Me emociono con sólo pronunciar tu
nombre. ¡Me gustaría tanto que me creyeras! En fin, si me conocieras bien,
sabrías que mi ser es amar y dar vida. Como el sol da luz y calor, Yo doy Vida
y Amor. Es lo mío, es lo que soy y lo que quiero hacer. Sin cansarme nunca,
porque yo soy Amor y sólo Amor.
Antes de crear el mundo ya soñaba
contigo. ¿Sabes que no hay nadie igual que tú, ni nunca lo hubo, ni nunca lo
habrá? ¡Eres única, aunque no la única como a veces tú en tu oración quisieras
mi pequeña! Nunca nadie miró las cosas con tus ojos, actuó con tus manos,
sintió y amó con tu corazón.
Conozco perfectamente el lado oscuro
de tu vida. Sé que hay en ti sombras que a veces producen miedo y frustración a
otras personas, y a ti misma.
Sé que a veces haces el mal que en el
fondo no quieres. Sé que te cansas más de una vez en el esfuerzo de ser buena.
Llegas a desesperarte y lo dejas por imposible y renuncias a intentarlo de
nuevo, y te dejas llevar, renunciando a luchar. Te comprendo.
Conozco el mal que hay en ti y que te
hace sufrir, pero no tengas miedo. Mi mirada penetra más profundamente que la
tuya y sé que deseas estar abierta a la verdad.
No tengas miedo, porque no te rechazo
y estoy siempre contigo para que sigas adelante. Ten paz. Remediaremos todo el
mal que causa tanto dolor. Si acoges mi Palabra tendrás parte adelantada de
esta victoria.
¿Sabes lo que espero de ti? ¡Que
llegues a amarme como yo te amo! Sí, ya sé que tú me quieres, pero lo que me
preocupa es el amor que tienes a tus hermanos. Como yo los he amado a ustedes,
mis hijos, también quiero que se amen los unos a los otros. Recuerda que soy su
Padre, que los quiero en forma infinita, y que nada me podrá separar de
ustedes.
Y antes de terminar por favor hija mía
te pido que no olvides que deseo que en este momento no pierdas la paz, la
serenidad y mucho menos tu confianza en mí. Deja de hacerte daño torturándote,
pensando que es tu culpa, que no eres lo suficientemente buena o que ha sido un
castigo a tu conducta y errores lo que estás recibiendo.
¡No, no es nada de eso! Eso es lo que
quiere que pienses el enemigo para alejarte de mi propósito y de mis brazos.
Satanás desea que sientas que estás tan lejos y distanciada de mí que no habrá
nada que pueda volver a acercarte.
Pero mi amor, mi niña preciosa, soy
Soberano, nada nunca podrá alejarte de mí a menos que tú lo decidas y aún así
siempre estaré presto escuchando y aguardando tu llegada. Lo único que quiero
es que te acerques a mí, que seas humilde con todos.
¿Puedes seguir confiando en mí con los
ojos cerrados? Con tu mente concentrada y segura de que te llevaré siempre a un
lugar cerca de mi corazón en que aunque azoten las tempestades puedas estar a
salvo y protegida.
¿Puedes entonar una canción que solo
puede cantar un alma que a pesar de las circunstancias puede alabarme? Una
canción como esa que me cantabas cuando ibas tu sola en el auto el otro día....
¿Puedes ofrecerme una sonrisa serena
aún cuando ahora mismo hay tanta preocupación y dolor en tu corazón? Prometo
que he de bendecirte y premiar tu constancia y confianza en mí.
Hija, sigo siendo el que ve más allá
del camino y de la pared que no puedes ver ni atravesar ahora mismo. El que
vigila tus sueños en la noche, considera tu ansiedad en el desvelo y la
frustración y quien por la mañana hace que tu corazón lata para que puedas
enfrentar el día, aún cuando sientes muchas veces que no podrás.
¿Puedes ver que aunque has pensado que
no vas a poder más, aquí estás, dándole frente a esta prueba? Sigues viva, tu
corazón se ha mantenido latiendo aún cuando muchas veces lo crees a punto de
explotar e inerte.
Soy tu Padre, no te dejaré ni te
desampararé. Ciertamente quiero que de todo esto aprendas, pero no olvides
pequeña que soy tu guardaespaldas, tu protector, abrigo y la roca alta donde
puedes siempre refugiarte.
Permite que la brisa de hoy te susurre
suavemente que te quiero y que eres parte de mi corazón, pero que yo también
soy parte de tu corazón.
¡Calma, tranquilidad, paz, que no se
turbe tu corazón, no tengas temor! Sigues estando en mis manos como cuando ibas
a verme cuando eras niña y en mis manos siempre estás segura porque no te
dejaré caer.
Yo te ofrezco más de lo que tus padres
te han dado o te darían jamás… Porque Yo soy el Padre perfecto… Toda buena dádiva
que recibes procede de Mí… Yo soy tu Proveedor y suplo todas tus necesidades…
Mi plan para tu futuro está lleno de esperanza… Porque te amo con amor eterno… Mis
pensamientos hacia ti son incontables, como la arena del mar… Yo estoy en medio
de ti y te salvaré; me gozaré sobre ti con alegría…
Nunca dejaré de hacerte bien… Si oyes
mi Palabra y la guardas, serás mi especial tesoro… Deseo plantarte con todo mi
corazón y con toda mi alma… Deseo mostrarte cosas grandes y maravillosas… Si me
buscas con todo el corazón, me encontrarás…
Deléitate en mí y Yo te concederé los
deseos de tu corazón… Porque Yo soy el que pongo en tú tanto el querer como el
hacer… Soy poderoso para hacer en tú mucho más de lo que tú te imaginas…
Porque Yo soy el Padre que te consuela
en todas tus tribulaciones… Yo estoy cercano a tú cuando tu corazón está
quebrantado…. Duerme en paz y confía en mí…
De tu Padre que te ama: Dios.
NOTA: Hermana en Cristo que has leido esta carta y sientes en lo mas profundo de tu corazon que Dios te ha hablado; ya no lo pienses mas: Acercate a Dios, conocelo, amalo y sirvele. Dios te espera con Sus brazos abiertos porque quiere bendecirte abundantemente; quiere darte vida en abundancia mientras vives aqui en la tierra, que seas inmensamente feliz y sabes que? Quiere darte la Vida Eterna!!! Ya no lo pienses mas: ENTREGATE A DIOS HOY!!! No dejes pasar esta oportunidad!!!!
Hermoso fue un lindo aliciente el día de hoy! Gracias, gracias, gracias!
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